El 5 de abril de este año, el Santo Padre recibió a los participantes en la XVIII asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia que se celebró del 3 al 5 de abril, en la que se trató el tema: "Los abuelos: su testimonio y presencia en la familia". Tras poner de relieve que la Iglesia siempre reconoció la "gran riqueza de los abuelos desde el punto de vista humano y social, religioso y espiritual", Benedicto XVI recordó que "en el pasado, los abuelos tenían un papel importante en la vida y en el crecimiento de la familia. Incluso cuando la edad avanzaba, seguían estando presentes con sus hijos, con los nietos y quizá con los bisnietos, dando un testimonio vivo de atención, de sacrificio y de entrega cotidiana sin reservas". El Papa afirmó que con los "profundos cambios en la vida de las familias debidos a la evolución económica y social", algunos ancianos se dan cuenta de que "son un peso para la familia y prefieren vivir solos o en asilos, con todas las consecuencias que conllevan estas decisiones". "Por desgracia -continuó- se sigue difundiendo la ‘cultura de la muerte', que amenaza también a la tercera edad. Con gran insistencia se llega incluso a proponer la eutanasia como solución para resolver ciertas situaciones difíciles". Por eso, "es necesario -subrayó- reaccionar siempre con fuerza ante lo que deshumaniza la sociedad. Hay que derrotar juntos toda marginación, porque los abuelos, las abuelas, los ancianos, no son los únicos que se ven arrollados por la mentalidad individualista, sino todos. Si los abuelos, como se dice a menudo, constituyen un precioso talento, hay que poner en práctica decisiones coherentes que permitan valorarlos mejor".
El Papa pidió que "los abuelos vuelvan a ser una presencia viva en la familia, en la Iglesia y en la sociedad, que continúen siendo testigos de unidad, de valores fundados en la fidelidad a un único amor que genera la fe y la alegría de vivir. Los llamados nuevos modelos de familia y el relativismo reinante -añadió- han debilitado estos valores fundamentales del núcleo familiar". "Para afrontar la crisis de la familia, ¿no se podría partir precisamente de la presencia y del testimonio de aquellos -los abuelos- que cuentan con una mayor firmeza de valores y de proyectos? No se puede proyectar el futuro sin retornar a un pasado rico de experiencias significativas y de puntos de referencia espiritual y moral".
miércoles, 23 de julio de 2008
La experiencia de los abuelos frente a la crisis de la Familia
lunes, 23 de junio de 2008
jueves, 22 de mayo de 2008
La familia "tradicional" sigue siendo vista como el "modelo ideal de familia"
La familia "tradicional" sigue siendo vista como el "modelo ideal de familia"
Habla el catedrático de Derecho Rafael Navarro-Valls
A pesar de que el concepto de familia "tradicional" es marginado y arrinconado por las legislaciones occidentales, en países como Estados Unidos, Canadá o Australia comienzan a verse signos de lo que el catedrático de Derecho Rafael Navarro-Valls llama "el retorno de la familia".
El jurista reconoce que en el caso español, la legislación actual (divorcio exprés o matrimonio entre personas del mismo sexo) "producen un efecto "anestesiador" en el tejido social que hace ardua la marcha atrás", sin embargo en algunos países "están empezando a revisarse este tipo de leyes".
La cuestión es, afirma el catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, que se están proponiendo "modelos familiares en los que la mayoría de los ciudadanos no se reconocen o son residuales".
Según explica Navarro-Valls en esta entrevista concedida a Zenit, "un riguroso estudio sociológico y jurídico reciente (Madrid 2006), concluye que, en una valoración de 1 a 10, la familia basada en el matrimonio y con hijos de ambos cónyuges, alcanza entre los españoles más de un 9 de puntuación, percibiéndose muy positivamente, siendo el más próximo al 'modelo ideal de familia'".
-El siglo XX ha conocido la devaluación de la institución matrimonial como nunca en la historia. ¿Cuál ha sido en su opinión como jurista el factor o los factores que han propiciado este hecho?
--Rafael Navarro-Valls: Desde el estricto punto de vista jurídico, las causas de esa devaluación --erosión, diría yo-- son muy diversas.
En primer lugar, la tendencia de las legislaciones a tomar como hipótesis de hecho la pareja en crisis, inestable e incompleta. Esta representación ha desarrollado en torno al matrimonio una especie de derecho "tentacular" que, como se ha observado, trata de adaptarse a todas las vicisitudes de la pareja, creando así una legislación de más de "remedios" que de "modelos". Una legislación que ya no presenta la sustancia del matrimonio, sino sus accidentes.
A su vez, esta normativa, más de "gestión que de convicción", ha diseñado una familia "incierta", cuya legitimación no bascula exclusivamente sobre el matrimonio, sino sobre una legitimación organizada por la propia ley a través de uniones "a la carta", en la que se deja a las partes la determinación de sus efectos, duración y fin.
El derecho de familia ha perdido sus antiguos puntos de referencia, sin haber encontrado otros firmemente estables. Parece como si sesenta generaciones hayan vivido en la noche de la ignorancia hasta que ha comenzado a salir el sol con Morgan, Freud o la ideología de género.
--Usted ha hablado en numerosas ocasiones sobre el "retorno del matrimonio ¿En qué sentido "retorna el matrimonio"? ¿En el sentido de aprecio jurídico por la unión estable, pero siempre como una opción más dentro del amplio abanico de "posibilidades del matrimonio", o realmente hay una "vuelta" en el sentido de revisar la legislación actual?
--Rafael Navarro-Valls: En ambos sentidos, aunque todavía en tempus lento. Por un lado, en un sistema plural de relaciones "para, pseudo o matrimoniales", el centro del nuevo universo continúa siendo la familia de base matrimonial.
Limitándome a España, uno de los países donde la legislación sobre la familia está incidiendo de modo notable en el hábito de los ciudadanos, un riguroso estudio sociológico y jurídico reciente (Madrid 2006), concluye que, en una valoración de 1 a 10, la familia basada en el matrimonio y con hijos de ambos cónyuges, alcanza entre los españoles más de un 9 de puntuación, percibiéndose muy positivamente, siendo el más próximo al "modelo ideal de familia".
Por otro lado, en toda una serie de países se observan esfuerzos jurídicos orientados a defender las características propias del matrimonio frente a modelos de matrimonio homosexual o ante su notable desestabilización.
--¿Podría citar algunos ejemplos de este último empeño y su traducción legislativa?
--Rafael Navarro-Valls: Me centraré en Estados Unidos que, inicialmente, abanderó el proceso de erosión del que hablamos al principio. Junto con otros países de Latinoamérica, hoy Estados Unidos está a la cabeza de medidas legales orientadas a defender el matrimonio heterosexual.
Así, más de 40 estados han promulgado leyes definiendo expresamente el matrimonio como "unión legal de un hombre y una mujer". Veinte de estas leyes han sido aprobadas por referéndum, con mayorías que oscilan entre el 60-70%. Como en algún estado (Massachussets y hace solo unos días California) la judicatura ha declarado inconstitucional este modelo, toda otra serie de estados estadounidenses -concretamente 19 - se han defendido, además, introduciendo enmiendas en sus Constituciones que vetan el modelo de matrimonio entre personas del mismo sexo.
No me extrañaría que en Massachussets y California pronto se planteen enmiendas a sus constituciones para frenar en seco el activismo judicial. En las elecciones primarias en marcha se debate incluso si introducir una enmienda a la constitución federal que vete ese tipo de matrimonio en todo Estados Unidos.
Y respecto a la estabilidad matrimonial, varios estados de la Unión (Luisiana, Arizona, Arkansas etc) han introducido un sistema de "matrimonio opcional o blindado"(covenant marriage) que permite - junto al matrimonio fácilmente disoluble - celebrar a los cónyuges que lo deseen un matrimonio configurado "como relación jurídica para toda la vida". Para el New York Times este tipo de matrimonio "supone una resurrección de los valores tradicionales", entre ellos la estabilidad de la familia.
--Acaba de citar Latinoamérica ¿podría concretar algo más ? ¿También en Europa existen ejemplos similares ?
--Rafael Navarro-Valls: Por ejemplo, el congreso de Honduras ratificó no hace mucho tiempo una disposición constitucional que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. La iniciativa fue aprobada por unanimidad de los 128 diputados del congreso unicameral. El Tribunal Constitucional de Costa Rica ha declarado inconstitucional el matrimonio entre homosexuales. Guatemala ha iniciado un movimiento similar al de Honduras. Igualmente, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela acaba de interpretar el artículo 21 de la Constitución Nacional venezolana en el sentido de que solamente son admisibles los matrimonios heterosexuales.
También en la propia Europa (donde nace el matrimonio entre personas del mismo sexo) se ven reacciones contrarias. Letonia ha aprobado una disposición constitucional que impide la eficacia de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Polonia ha reiterado su defensa del matrimonio heterosexual. Los Tribunales italianos y franceses han privado de efectos civiles a los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero.
--El Gobierno español actual ha promovido una legislación "arriesgada" sobre el matrimonio, pero no es la excepción, ya que otros países parecen seguir (aunque más lentamente) el mismo camino. ¿Cree usted que es posible dar marcha atrás o revisar leyes como la del matrimonio entre personas homosexuales, por ejemplo?
--Rafael Navarro-Valls: Los juristas sabemos que las leyes permisivas en el ámbito del derecho de familia son difíciles de revocar. Producen un efecto "anestesiador" en el tejido social que hace ardua la marcha atrás. De ahí que a veces se han denominado "experimentos sin retorno".
Dicho esto -y aparte las reacciones en los habitats jurídicos colindantes, a las que me he referido - no faltan ejemplos de revocación de esas leyes. Así, el gobierno de Australia ha declarado nula una ley dictada para el territorio de la Capital Australiana (donde se encuentra Canberra) en el que se admitía los matrimonios entre personas del mismo sexo. El Fiscal general de Australia, al impulsar esta anulación, ha dicho que la ley federal australiana "deja claro que el matrimonio es solo válido entre un hombre y una mujer".
En Canadá, el gobierno que ha sustituido al que dictó la vigente ley de matrimonio entre personas del mismo sexo ha declarado su intención de revisarla. En España, como sabe, el Tribunal Constitucional debe resolver todavía un recurso de inconstitucionalidad de la ley dictada por el gobierno socialista.
--Hablando en términos coloquiales, ¿cree usted que la sociedad "se está cansando de hacer experimentos con el matrimonio"?
--Rafael Navarro-Valls: Hoy ocurre que el modelo jurídico de matrimonio está ahogándose en una indiscriminada operación de terapéutica social. Las ideas sobre el matrimonio y la familia que la mayoría de los ciudadanos consideran evidentes por sí mismas están siendo erosionadas por una minoría cuyo trabajo en teoría consistiría en estudiar o asesorar a las familias.
Es decir, los medios de comunicación o las publicaciones especializadas controladas por cierta intelligentsia adelantan modelos familiares en los que la mayoría de los ciudadanos no se reconocen o son residuales. Esto produce dos efectos: uno "anestesiador" y otro de rechazo. Ya he dicho que el primero, inicialmente, es el que prima. Pero el segundo entra en juego paulatinamente.
Los propios juristas -por los efectos sociales no estrictamente positivos que producen esos "experimentos" - comienzan a ponderar si no estaremos orientando nuestros esfuerzos en una línea errada. Es decir, si no tendría razón Baudelaire cuando alertaba acerca de que esa isla afortunada que se busca con inquietud a través de cambios legislativos, no será, a fin de cuentas, "après tout, une pauvre terre", una pobre tierra que no dará los frutos que se le piden. De ahí a que la "mayoría silenciosa" despierte no hay más que un paso.
--Ciertas legislaciones han sido posibles en la medida en que se ha reducido el matrimonio a la regulación de una relación afectivo-sexual. En este sentido, oponerse a las uniones entre personas del mismo sexo sería por cuestiones meramente ideológicas. Pero el matrimonio desde el punto de vista jurídico ¿es eso o es algo más?
--Rafael Navarro-Valls: Si la relación conyugal no fuera más que una vida de forma en pareja, equivalente a otras formas, y si la ley remitiera, para la elección de estas formas, a un estándar prelegislativo consistente en configurar una opinión pública que la entendiera como simple relación afectivo-social, la familia se convierte entonces -como he observado antes - en una familia"incierta".
El proceso de "desmitificación" de las normas clásicas se transmuta en un proceso de "desmetafisicación", si se me permite el juego de palabras. Quiero decir, que este error lleva a ver el matrimonio como un simple hecho cultural y no natural.
El matrimonio es algo más, algo que se inserta en las ciencias ético-jurídicas no simplemente en las político-sociales. Su esquema jurídico básico en la civilización europeo-americana es el de ser un vínculo monogámico entre personas de sexo diferente, generador de un grupo familiar y basado en el insustituible consentimiento de las partes. Vínculo, por otra parte, no a plazo en el que es un elemento natural su estabilidad.
--En España, desde el punto de vista jurídico, el matrimonio civil es ya muy distinto del matrimonio canónico. Algunos juristas han sugerido la oportunidad de separar ambos --es decir, el acto sacramental realizarlo en sede distinta y momento distinto que el acto jurídico-- para que la gente perciba que se trata de algo distinto. ¿Qué opina al respecto?
--Rafael Navarro-Valls: Desde luego es una opinión respetable. Sin embargo, en una primera aproximación, pienso que es tan bienintencionada como discutible. Lo que me describe es el sistema de matrimonio civil obligatorio con posibilidad anterior o posterior de matrimonio religioso. En los países en que está vigente no se percibe un especial efecto benéfico. Al separar los efectos religiosos de los efectos civiles se corre el peligro -me refiero a los países en que tradicionalmente el propio matrimonio religioso produce los efectos civiles, con la simple necesidad de la inscripción- de que el matrimonio civil acabe por desplazar definitivamente al matrimonio religioso.
Esto implicaría, de algún modo, el oscurecimiento de la finalidad pedagógica de la forma religiosa. De ahí que la Iglesia sigue intentando lograra en los concordatos que viene firmando que baste el matrimonio canónico- sin necesidad de ceremonia civil- para generar el estado de casado en los países de tradición católica.
miércoles, 23 de abril de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
Misa Inicio año Pastoral Familiar
MISA INICIO AÑO DE TRABAJO PASTORAL FAMILIAR
MISIÒN COMPARTIDA
18 DE ABRIL 2008
20 HS
COLEGIO MARIN
CELEBRACIÒN DE LA MISA
MONSEÑOR JORGE CASARETTO
GENEROSIDAD EN LA FAMILIA
La generosidad debe ser una de las más importantes tareas educativas para cualquier hogar
Generosidad en familiaMarta está llorando en un sofá. Pasa las hojas de un libro, con la mirada perdida y con los ojos hinchados. Frente a ella, Juan sonríe mientras tiene en su poder el Nintendo, todo para él y sólo para él.Cuando los padres entran en el salón de estar y se encuentran con una escena como la anterior, sienten que algo debe cambiar en sus hijos. ¿Cómo lograr que sean más generosos, cómo ayudarles para que aprendan el arte de compartir y de disfrutar al ver a otros felices?La generosidad es una de las virtudes humanas más hermosas. El generoso vive su relación con las cosas desde una perspectiva de condivisión, de apertura a los demás. No se encierra en sus intereses, no agota su existencia en la búsqueda del propio placer, en el acapararlo todo para sí. El generoso descubre las necesidades del otro, ve las cosas materiales como medios para servir, para dar, para establecer lazos de amistad.A todos nos gustaría vivir así, con las manos abiertas y con un corazón grande. Especialmente a todos nos gustaría poder ofrecer a los hijos una educación que les permita convertirse en niños (y futuros adultos) generosos y buenos.¿Cómo lograrlo? ¿Qué hacer para que los hijos aprendan a ser generosos, para que rompan el cerco del egoísmo, para que sepan vivir sinceramente interesados por los demás?El primer paso consiste en el ejemplo. Pensemos en dos familias muy diferentes. En la primera, los padres hablan continuamente de lo que van a comprar, de cómo visten los vecinos, del coche nuevo que tiene un amigo. Además, cuando llegan a casa él o ella (o los dos) buscan ansiosamente el periódico, o la revista, o el libro, o el programa favorito. Si el otro o la otra han ocupado el diván más cómodo, quien ha “perdido” manifiesta que se siente triste y ofendido, mientras la parte ganadora disfruta de modo egoísta su victoria. Es de suponer que los hijos que viven en hogares como el anterior configuran su mente y su corazón según la ley de “primero yo y caiga el mundo”; es decir: se acostumbran a buscar siempre la satisfacción de sus deseos, incluso cuando saben que pueden provocar pena o dolor en otros.En la segunda familia, los padres saben ceder continuamente el paso, sirven la comida primero al otro, dejan el periódico o el libro a quien lo pide, o simplemente cuando ven entrar en casa al esposo o la esposa dejan todo para saludarle. Si ha llegado un poco más de dinero al hogar, piensan en seguida en ayudar a algún familiar necesitado, o incluso a un vecino pobre que no sabe cómo solucionar el problema de las goteras. Al salir de compras, están más pendientes de satisfacer al otro o a los hijos que en conseguir lo que más les gusta. Al pasar junto a un auténtico pobre saben ofrecerle una sonrisa o una pequeña ayuda. Y en el tren no dudan un momento en dejar el propio asiento a alguna persona mayor que lo necesita de verdad.Los hijos que viven en este segundo tipo de hogares “respiran” un clima de generosidad y de grandeza de corazón que penetra en sus almas. Descubren así que las cosas materiales valen en tanto en cuanto se reparten, se ofrecen a los otros. Perciben que el tiempo no es para satisfacer los propios caprichos, sino para estar junto a quien nos pide una mano. Valoran la vida no en cuanto sucesión de momentos de egoísmo que nos empobrecen, sino como camino hacia el altruismo, que nos hace ser más buenos con todos.El segundo paso, que necesita estar acompañado por el ejemplo, consiste en ofrecer pequeñas enseñanzas, con palabras o con acciones, a los hijos para que entren en el mundo de la generosidad.No hay que extrañarse de que un hijo de dos años sienta envidia cuando nace un hermanito. Es una reacción a veces instintiva. Pero los padres pueden empezar a ayudarle, con gestos y con paciencia, a comprender que uno no es el ombligo del mundo.El cariño verdadero buscará maneras para que el hijo se abra a la generosidad desde pequeño. Con su ejemplo, el padre le hará ver que todos hemos de ayudar a poner la mesa o a retirar los platos. La madre le permitirá descubrir lo hermoso que es dejar la silla más cómoda a los otros. El hermano mayor, si ha aprendido a ser generoso, buscará maneras para que sus juegos no sean sólo suyos, sino que puedan ser usados por los otros hermanos.El aire de una familia cambia cuando la generosidad se enseña y se vive de forma natural y constante. Habrá ocasiones, es parte de la vida, en que uno o varios sientan la fuerza del egoísmo y prefieran encerrarse en su habitación en vez de ayudar en la limpieza la casa. Pero los padres buscarán entonces un momento más sereno para hacer reflexionar a los hijos que la casa es de todos, que el tiempo pasa mejor si buscamos ayudarnos mutuamente, que las cosas brillan más cuando sufren el desgaste de más manos, y que la vida es más alegre si la compartimos con cualquiera que pueda pedirnos una ayuda, participar en sus estudios o sus juegos, o simplemente estar a su lado para leerle una novela mientras el sueño cierra sus párpados cansados.La generosidad debe ser una de las más importantes tareas educativas para cualquier hogar. Lo que los niños son ahora marcará la vida de jóvenes y de profesionistas del mañana. Vivimos en un mundo con demasiado egoísmo como para que también en casa falten toques de cariño que nacen de corazones generosos.En cambio, el mundo da un paso hacia lo bueno y lo bello cuando en el hogar alguien se acerca para ofrecernos un vaso de refresco con hielos. O cuando nos deja la computadora sin límites de tiempo. O cuando hay más familias que piensan en las cuentas del banco (que son importantes) no para que sirvan sólo a sus titulares, sino para promover bienestar entre los miembros de la casa y entre tantas personas necesitadas de generosidad, de ayuda, de respeto.Mamá está junto a Marta, mientras que papá le susurra a Juan unas palabras al oído. Los dos escuchan y hablan. Juan siente algo de pena porque va a dejar su juego, pero quizá pronto comprenderá que existen cosas mucho más importantes que tres horas de Nintendo. Marta, en cambio, se ha levantado con una mirada distinta. En voz baja, pero sincera, le dice a Juan: “No te pongas triste. De verdad, prefiero que juegues tú a que me dejes ahora el mando. Luego me dices el resultado, ¿eh?”Si tienes algo que compartir con nosotros visita los FOROS DE CATHOLIC NET donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia.


